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FOREST PARK (LA VISIÓN). Ha sido residente permanente por más de 20 años y nunca había asumido el costo de lucir como hispana. Nereyda Sánchez se encuentra atada de manos porque no sabe qué hacer, tiene un número de seguro social válido y "tarjeta verde", pero precisamente la nueva versión de este tan preciado documento es la que la tiene al borde del colapso.
A mediados de agosto, esta dominicana acudió hasta las oficinas del Departamento de Motores y Vehículos (DMV) en Forest Park para saber por qué no recibía la licencia conducir que había renovado hace cuatro meses, pero en vez de encontrar una respuesta positiva, se encontró con una acusación de fraude y un claro acto de discriminación racial. DE RECUPERAR A RENOVAR En abril pasado, Sánchez recibió una multa por exceso de velocidad y las autoridades le suspendieron la licencia de conducir por faltas reiterativas; tras cumplir con un curso exigido por un juez de tránsito, acudió a la Oficina del Departamento de Motores y Vehículos (DMV) de Convyer para recuperar el documento. Una vez allá, decidió renovar su licencia pues como había cambiado de estado civil debía modificar su apellido; trámite que también realizó con su seguro social y con la Green Card; este último se lo entregaron en menos de cinco días pues la compañía en la que trabaja se lo requería para que volviera a sus labores. Tras pagar unos 200 dólares para obtener la nueva licencia de conducir, recibió una copia y la notificación de que dentro de un mes le llegaría por correo la original, pero "nunca me llegó, hasta que un día fui a ver por qué no la había recibido", confesó. INICIO DE ACUSACIONES Así se dirigió al Departamento de Motores y Vehículos (DMV) en Forest Park y cuando llegó su turno, se acercó al funcionario de origen afroamericano, quien no encontró sus antecedentes en el sistema computacional, por lo que aconsejado por otra empleada, comenzó a revisar un libro donde está el historial de las personas. No obstante, aseguró esta dominicana, "el hombre me tuvo esperando casi por dos horas. Yo pienso que quería que me fuera, pero me levanté del asiento y me dirigí donde él para preguntarle qué sucedía y en eso me pregunta tú tienes Green Card, a lo que respondí que sí y se la entregué". Luego de eso, Sánchez se llenó de confusión e impotencia, pues el funcionario le respondió que entregaría su "tarjeta verde" a la Unidad de Fraude del DMV. "En ese momento no entendí y salí del lugar, pero luego me devolví y le dije tú me estás diciendo que estoy cometiendo fraude y él me dijo que sí. Entonces le pregunté si estaba haciendo fraude a inmigración y me dijo sí. Y me fui a casa", recordó con cólera. "POR QUÉ NO ME ARRESTA" En la tarde y más tranquila, esta mujer se cuestionó que si estaba cometiendo fraude por qué motivo el empleado no la había arrestado, por lo que al día siguiente regresó a la oficina de licencias "Discutí con el funcionario y le dije que si yo estaba haciendo fraude por qué no llamaba a la policía para que me arrestara y una de sus compañeras me respondió que no eran policías, sólo empleados. Entonces le dije que si no era policía ni funcionario de inmigración por qué me quitaba mi Green Card, y le pedí que me la devolviera, pero se negó", recordó. Lo que sí le entregó el empleado afroamericano fue un papel con el teléfono de la Unidad de Fraude del DMV donde la hispana debía llamar dentro de 10 días para saber qué pasaría con sus documentos. OPINIÓN LEGAL Consultada sobre esta situación, la centroamericana aseguró que "creo que él pensó que tenía una Green Card falsa, porque en verdad que lo parece, pero también porque es racista. No hay derecho a que nos discriminen de esta forma, que me hayan tratado así. Ese señor no sabe nada, porque otra empleada me dijo que él no podía quitarme mis documentos". Opinión que compartió el abogado de inmigración Charles Kuck, quien aseguró que "ellos no tienen el derecho de quedarse con su Green Card… no tienen la autoridad de retener algo que es propiedad de la persona y del gobierno federal, es contra la ley y es un robo". En este sentido, explicó que Sánchez debería haber pedido conversar con la encargada del DMV de Forest Park o con el abogado de la agencia y demandarles que le devolvieran el documento. Así como reportar al funcionario público ante la policía e ir un poco más allá, como demandarlo ante la corte por daños, por retener su tarjeta verde y por acusarla de fraude. Kuck añadió que "ella es una residente permanente de Estados Unidos y tiene el derecho como cualquier ciudadano de no ser perseguida de esa forma; eso es persecución nada más, (él) está diciendo eres latina y te vamos a dañar si queremos y ella debe tener abogado para ayudarle a hacer algo en contra del gobierno". Sin embargo, el jurista aseguró que el caso de esta dominicana no es el único, ya que en los últimos tres meses ha conocido de otros 10, y que dicho comportamiento es "típico de los empleados del departamento de vehículos que piensan que tienen más poder que los que realmente tienen y ellos deben ser castigados por hacer tal cosa". Más rápida y auténtica Desde mayo pasado, los residentes permanentes han debido cambiar su Green Card por una nueva versión que incorpora más medidas de seguridad y contra el fraude de documentos. Estas "tarjetas verdes", que sí son de ese color, incluyen un sistema óptico con información biométrica para la identificación rápida y fiable del titular de la tarjeta; imágenes holográficas, huellas dactilares grabadas por láser, y microimágenes de alta resolución, que harán casi imposible la reproducción de la tarjeta. Además, tienen una mayor integración de elementos personalizados, y su nuevo diseño impedirá una fácil alteración de la misma en caso de robo. |