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ATLANTA (LA VISIÓN). Asegura que las denuncias de irregularidades contra la oficina consular las ha escuchado de boca de sus propios connacionales o las ha leído en la prensa, pero más que escarbar en el pasado y buscar culpables, la nueva vicecónsul de Honduras, Karla Urbizo, llegó dispuesta a "limpiar la casa" y mejorar el servicio de la oficina diplomática. Y así lo ha estado haciendo desde que asumió el pasado 2 de agosto, ya que de acuerdo a la última encuesta de nuestra sección Termómetro Consular del 27 de agosto, de los 40 hondureños entrevistados, la mayoría reconoció que el servicio al público había mejorado en un 80%.
En la edición anterior de esta sección el 4 de junio, el 90% de los encuestados criticó el incumplimiento del horario de trabajo establecido, la demora en la tramitación de pasaportes, cédulas de Identidad, cobros excesivos, y malos tratos de personal. Al ser consultada al respecto, Urbizo indicó que "todos los cambios que se han visto han sido hechos por mí y mi nuevo equipo. Los cambios fueron hechos en gran parte porque los leí en los medios de comunicación como la sección Termómetro Consular, pero también porque (cuando llegamos) no había nadie aquí, todas éramos nuevas y dije ‘voy hacer lo que tengo que hacer’". Transformaciones que espera compartir con el próximo cónsul, cuyo nombre y fecha de llegada desconoce, para que juntos puedan cambiar la imagen del Consulado General de Honduras en Atlanta. LO DEL PASADO EN EL PASADO Aunque carece de carrera diplomática pues se desempeñaba en administración de empresas en el sector privado, aseguró que intentará aplicar su conocimiento en lo que respecta al servicio al cliente y "demostrarles (a los hondureños) que estamos aquí para servirles; darle un nuevo enfoque al consulado y no verlo como que les estoy haciendo un favor, sino que les estoy dando un servicio que se merecen". Cambios que han sido percibidos por los propios hondureños quienes acuden a la sede consular a realizar trámites con la predisposición de que se les atenderá mal, pero una vez que salen de ahí su actitud es distinta, pues se percatan que el personal los trata bien. Sin embargo, al ser cuestionada sobre la presencia de la ex cónsul Cecilia Callejas en las oficinas, sobre quien pesan denuncias de anomalías, Urbizo aclaró que ella sólo está cumpliendo con la función de capacitarla en algunas tareas consulares y terminar con labores que aún tiene pendientes. En este sentido, dijo "no sé cuál es su situación, la doctora Callejas está aquí de asesora y me ha ayudado mucho, porque ella sabe todo el sistema, pero sólo me asesora, ella no firma nada. Sé que tiene cosas pendientes y debe terminarlas, porque yo no puedo hacerme cargo de eso, yo soy responsable de lo que sucede desde el 2 de agosto en adelante". METAS A FUTURO Entre las metas a corto plazo que se ha fijado Urbizo, se encuentran cambiar la sede del consulado a otras oficinas más cómodas para el público, pero cerca del actual edificio de modo que si los hondureños desconocen la nueva dirección les sea fácil llegar a las nuevas instalaciones. Asimismo, retomar los consulados móviles a fines de octubre y una vez que se haya organizado todo el trabajo, pues aseguró "la gente quiere que vayamos, pero no podemos ir si tenemos un desorden aquí, primero tenemos que limpiar casa y después salir". También pretende acelerar el proceso de tramitación de los pasaportes de cuatro a dos semanas, que ha sido la principal denuncia, crear a fines de octubre una página de Internet, realizar seminarios sobre los derechos de los hondureños en Estados Unidos y explicarles cómo enfrentar ciertas situaciones como los procesos de deportación. Ello, concluyó porque "queremos que los hondureños sepan que tenemos otro personal, tenemos nueva imagen, que estamos para servirles y queremos mejorarles las condiciones de vida. Por eso yo les digo a mis empleadas que cada cosa que hacemos en el consulado impacta en la vida de cada hondureño". |