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Por Nadja Castillo Sólo un mundial nos hace gritar, reír de alegría y hasta sufrir con cada jugada, partido y arbitraje. Sudáfrica 2010, quedará sin duda, grabado en la memoria de muchos por las sorpresas que trajo consigo, como la caída de los grandes, el resurgimiento de los equipos sudamericanos y el triunfo inédito de España. Este mundial fue como un baldazo de agua fría para muchos, que como yo, pensamos que Brasil, Argentina, Inglaterra, Francia e Italia iban a dar que hablar, que los mejores jugadores del mundo como Messi y Cristiano Ronaldo iban a dar un espectáculo de goles, pero no todo lo que uno espera tiene que convertiste en realidad.
Una vez más me doy cuenta de lo lindo e impredecible que es el fútbol. ¡Cualquier cosa puede pasar! Desde la famosa mano de Luis Suarez que aseguró el pase de Uruguay a semifinales, el circo de penales en el partido de Paraguay, y hasta los errores arbitrales que hicieron que muchos gritaran de la frustración. Pero qué se puede decir, así es el fútbol y todos los vivimos con la misma pasión. Al final todos nos unimos ya sea para apoyar a un equipo que ni siquiera es el nuestro o para ver el partido en conjunto, ese es el verdadero significado del fútbol, la unidad del mundo por una misma pasión. Y esa es la enseñanza que nos dejaron nuestro equipos latinoamericano en este mundial. Todos tuvieron una buena actuación, unos más que otros, pero todas merecidas. Los sudamericanos que menos nos esperábamos que nos dejaran con la frente en alto fueron Uruguay Y Paraguay, que a pesar de no estar entre los favoritos resultaron jugando como los grandes. Paraguay demostró que con una buena defensa, un buen ataque y un equipo unido-sin individualismos- pudo llegar a estar entre los 8 mejores del mundo. Uruguay, por su parte, fue la sorpresa del torneo. Los charrúas se clasificaron quintos y quedaron entre los cuatro mejores del mundo. La explicación: garra y corazón. Los uruguayos no necesitaron de un Messi o un Cristiano Ronaldo, cuando tenía al mejor jugador del mundial, Diego Forlán quien con 5 goles se llevó el balón de oro. Sobre Argentina y Brasil yo tengo una opinión muy personal. El hecho de que Argentina tenga al mejor jugador del mundo (Messi) y a la gloria del fútbol como DT (Maradonna), no significa que vayan a ser campeones del mundo. La emoción y la expectativa generada por nosotros mismo no nos hizo ver más allá de la realidad: Argentina hizo lo justo, quedar entre los 8 mejores fue un logro bien merecido y aún quedan cuatro años más para que los excelente jugadores que tiene Argentina se compenetren y den el fútbol que todos queremos ver. Por su parte, Brasil nos demostró que siguen manteniendo su ‘jogo bonito’ pero también nos quedó claro que su juego ya ha sido imitado y superado por otros jugadores y equipos. Un ejemplo claro es Tomas Muller que a sus 20 años fue la revelación del mundial. Este joven alemán fue el goleador del mundial y la revelación más joven. Sin duda veremos muchos más de Muller y Alemania en Brasil 2014. México y Chile no se quedaron atrás. El ‘Tri’ pasó a octavos y aunque no pudo con Argentina, nos dejó algo más, sus jóvenes promesas como el ‘Chicharito’ y Dos Santos entre otros, quienes sin duda llevarán el nombre de México muy alto en los siguientes mundiales. Por otro lado, Chile demostró que son un equipo que la sabe luchar y con un buen director técnico como Marcelo Bielsa llegaron a los octavos. Todos los equipos latinoamericanos hicieron un buen papel en el mundial, inclusive Honduras que con tan sólo haber llegado al mundial selló su camino para el futuro y ganó la experiencia que necesita para seguir aspirando a más. No hay nada que reprochar sólo festejar por lo obtenido y por la calidad de juego que nos brindaron en la chancha. El fútbol está evolucionado. Y el que sí evolucionó en estos últimos años fue España. La ‘furia roja’ demostró porque son el mejor equipo del mundo y con un fútbol rápido y de toque corto alcanzaron su sueño de ser por primera vez los campeones del mundo. Pero no quiero dejar atrás a alguien que fue parte importante en este mundial, el pulpo Paul. Este molusco nos entretuvo con su predicciones durante el mundial y nos hizo darnos cuenta que la pasión del fútbol se vive en todas la partes del mundo y de todas las maneras posibles. Ahora nos toca esperar cuatro años más para embelesarnos con la magia del fútbol y esperar que Brasil 2014 llegue con muchas más sorpresas. |