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El cierre de la señal del canal RCTV de suscripción por cable en Venezuela es otro acto dictatorial del presidente Hugo Chávez. De nuevo la ley venezolana se reacomoda para seguir con la persecución del medio de comunicación independiente del gobierno más relevante. En mayo del 2007 el gobierno retiró la concesión y confiscó las antenas de Radio Caracas Televisión, el canal más antiguo de Venezuela.
La televisora pasó al sistema de cable utilizando la categoría de canal "internacional" para eludir el control oficial. El 22 de enero pasado se recatalogó el canal como "nacional" y el fin de semana se quitó el canal de la distribución de cable junto a otras emisoras.La ley exige a los canales de cable nacionales transmitir las cadenas del gobierno, incluir espacios institucionales, respetar las directivas sobre horarios de programación, entre otros. En resumen, debe pasar los interminables monólogos del presidente que suele pasar las cinco horas de duración, además del himno nacional a las 12 y a 6 de la tarde. El gobierno dice que es solo una cuestión de cumplir la ley, aunque Diosdalo Cabello, quien preside la Comisión Nacional de Telecomunicaciones agregó que la TV está ligada al gobierno e intereses de Colombia. En el caso de RCTV el gobierno fue arrinconando al medio, cambiándole las normas bajo un falso pretexto regulatorio para dejarla fuera de circulación. En realidad lo se quiere es callar a la oposición. Los medios de comunicación tienen una función pública y social. Una de ellas es ser alternativa a los medios oficialistas y al ego desmedido de los líderes políticos. Esto también incluye brindar una programación cuya pieza central no sea la verborrea del presidente. El gobierno de Chávez, pese al gigantesco poder mediático que ya posee, no tolera la crítica. No sabe convivir con ella como debe ocurrir en un sistema democrático. En Venezuela parece que hay un dueño de la verdad cada vez más encerrado en su intolerancia. |