El primer ministro canadiense agregó que los "amigos de Haití" -más de una decena de países implicados de una u otra forma en la ayuda al país caribeño- establecerán "los principios de un plan que guiará la reconstrucción de Haití de forma eficaz, coordinada y estratégica para la próxima década".
Por su parte el primer ministro haitiano Jean-Max Bellerive destacó: "Necesitamos urgentemente su ayuda y esta urgencia, esta clase de emergencia, va a perdurar durante la reconstrucción". Y agregó que funcionarios haitianos le dijeron que necesitan 200 mil tiendas de campaña porque "la gente está en la calle".
Bellerive pidió a la comunidad internacional "asistencia técnica" para evaluar la situación y entender qué tipo de necesidades se tienen ahora en Haití."Es una situación que durará largos años", señaló.
El primer ministro también dijo que Haití sufre "una excesiva centralización" en la capital, Puerto Príncipe.
"En 30 segundos, perdimos el 70% de nuestro producto interno bruto porque todo estaba alrededor del palacio nacional", señaló. "Hay que descentralizar".
A pesar de que Bellerive admitió que la estructura gubernamental del país debe ser reforzada para lidiar con catástrofes, varios cancilleres insistieron en que Haití marcará las prioridades de la reconstrucción.
Las delegaciones, que se reunieron en sesiones plenarias que se celebran a puerta cerrada, guardaron antes de las palabras de bienvenida de Harper un minuto de silencio por las víctimas del sismo de 7 grados Richter que asoló a la nación antillana.
Participaron el primer ministro haitiano Jean Max Bellerive, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, los cancilleres de Francia y Brasil, Bernard Kouchner y Celso Amorim, así como representantes de España, Japón, Argentina, Chile, Costa Rica, México, Perú y Uruguay.
Bellerive explicó que para su país "la prioridad absoluta es satisfacer las necesidades vitales de la población civil": víveres, medicamentos y vivienda.
Los gobiernos se han comprometido a enviar casi 1,000 millones de dólares en ayuda a Haití, incluidos 575 millones de dólares del bloque de 27 países de la Unión Europea.