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Las realidades pueden más que los deseos y la urgencia geopolítica manda por sobre las promesas electorales. Las opciones a seguir en la guerra de Afganistán son muy pocas y un retiro de las tropas estadounidenses en las condiciones actuales sería una irresponsabilidad por el efecto desestabilizador en la región.
La decisión del Presidente Obama de enviar 30 mil soldados adicionales sigue la estrategia de "la escalada" utilizada en Irak. Al mismo tiempo, se imponen metas ambiciosas que van desde retomar territorios perdidos, fortalecer las fuerzas de seguridad afganas e imponer reformas contra la corrupción en el gobierno del presidente Karzai. Estos frentes de combate son varios y complementarios para lograr la meta de una situación estable sin la presencia de Al-Qaeda y sus aliados. Tan importante como el envío de tropas es el retiro de los mismos, por eso respaldamos el que haya un plan claro, con tiempos específicos, para evitar el compromiso interminable. El respeto a los soldados exige tener planeado el alcance del compromiso. Esta estrategia en general trae grandes riesgos ya que desafía la larga historia de Afganistán, en que toda fuerza militar extranjera se retiró en derrota. Sin embargo, las opciones son limitadas. Esta es una guerra de necesidad surgida a partir del 9/11, la meta de hallar a Bin Laden permanece en pie, pero mucho más importante es evitar un triunfo del extremismo islámico que podría envalentonar aun más a los enemigos del actual gobierno de Pakistán. Esta es una amenaza global que requiere una mayor participación internacional, habrá que ver si la simpatía internacional hacia la persona de Obama se traslada a su política cuando es necesario, como en este caso. El incremento de tropas en Afganistán tiene un costo elevado tanto político como económico para la Casa Blanca. El respaldo a la guerra se ha reducido entre los estadounidenses y el gasto adicional de miles millones de dólares en medio de una seria crisis económico no es una medida popular. Hoy le toca al presidente tomar las decisiones difíciles que el candidato Obama deseo no tener que hacer. |